

Aprovechando un año en que se realizaron los Juegos Olímpicos, se intentó apelar a las destrezas propias de los clientes para alcanzar un premio de forma muy divertida.
Para ello se creó "Minuto Olímpico", un juego que era transmitido por televisión abierta en el que cada participante se llevaba del supermercado todo lo que podía cargar en su carro, en el plazo de un minuto. Además, al final de la promoción también se sorteó un ganador de compra mensual por un año.
Los objetivos planteados fueron: incrementar las ventas por sucursal y por lo tanto, el nivel total de ventas, generar impacto comunicacional mediante la combinación de medios, aumentar el vínculo entre los clientes y la marca y, reforzar la relación entre las marcas y nuestro cliente permitiéndoles participar de una promoción dinámica y acercándolas, asimismo, a sus clientes y potenciales clientes.


